martes, 8 de diciembre de 2015

Poquito a poco la Justicia pone a cada uno en su lugar: ya tienen que estar moviendo ficha en el Ayuntamiento



Esta imagen es la estampa final del famoso hotel El Algarrobico. Después de las noticias de hace unos días, del carpetazo de la Justicia, me imagino que desde el Ayuntamiento estarán pensando en mover ficha y abrir por fin el hotel de los carboneros. Ese hotel que tanto ha dado de qué hablar, y que la Justicia, poquito a poco, ha puesto a cada uno en su lugar. Lo he dicho en más de una ocasión no es mi ideal de desarrollo turístico para Carboneras, personalmente hubiera preferido y creo en otro tipo de turismo más sostenible con hoteles más horizontales, y para soñar haber imaginado la escena de Lawrence de Arabia, con hoteles temáticos pequeñitos y de gran calidad, para atraer un turismo diferente a los modelos ya obsoletos de Torrevieja, Benidorm… respetuoso con el medio ambiente y desestacionalización para colocar a Carboneras, con su Mar Divina, al frente de un ejemplo implacable de nuevo turismo. Los viajeros necesitan vivir experiencias personalizadas para sorprenderse y evadirse de los problemas cotidianos y nuestra Carboneras lo tiene todo por mar y tierra, sólo le falta imaginación y la unión.
Ahora le toca mover pieza a nuestros gobernantes, esos que durante tantos años han estado sin mover ni un dedo ni decir una palabra, escondidos en la madriguera, porque el hotel era una herencia del pasado. Ahora les toca mover ficha, pero es más, su concejal de Turismo tendrá que empezar a poner cartas sobre la mesa y apostar por el desarrollo turístico de Carboneras que tanto desea. Ahora ya no sólo le toca pintar la I de blanco, sino emprender acciones de un verdadero gobernante, al que se le eriza el pelo, cada vez que se acuerda de Carboneras y sus carboneros. Ahora toca pasar a la acción, y acometer acciones valientes, no poner cuatro palmeras y adecentar cuatro calles. Pensar en grande, como merecen los carboneros y carboneras de a pie, los que les votaron y los que no. Y eso, no sé si son capaces de hacer, aunque siempre hay que darles la oportunidad y la palabra, esa que arrebatan todos los días en los plenos a los que quieren y tienen que decir algo. Ahora les toca el turno. Confío en que estén a la altura.