lunes, 28 de octubre de 2019

Salvador del gran perdedor a no aceptar no ser alcalde: Carboneras es lo primero después del desaguisado de cuentas que dejó su ex colega Felipe



Llama poderosamente la atención que en la página del Ayuntamiento de Carboneras falte la foto de Salvador Hernández. El perdedor de las elecciones cara a sus grandes rivales José Luis y Felipe. Tras muchas discusiones y grandes vergüenzas junto a Felipe optó por darle la alcaldía a José Luis como él bien dijo por el bien del pueblo. Pero tiene un gran problema, no le gusta no ser el alcalde. Felipe hasta el último momento quiso darle la alcaldía pero las peleas llegaron hasta tal punto y los desaguisados de Felipe que en su cabeza ya no cabía elegirlo como compañero de viaje para la política. Hoy Salvador se encierra a cal y canto en su despacho frente a la sonrisa y el buen hacer de su compañero de partido Pedro López que disfruta de la responsabilidad que tiene que es poner en orden todo una parcela complicada, como son Obras Públicas y Servicios Urbanos. La dejadez y el abandono que dejó Pedro J. Venzal va a costar arreglarlo, pero José Luis tiene claro que un pueblo como Carboneras tiene que volver a ser lo que era.

Salvador Hernández tiene una misión complicada Hacienda y ver como su antiguo compañero de partido, dejó muchas partidas presupuestarias liquidadas, fundidas, y a muchos proveedores sin pagar, a pesar de que publicó y dio tanto brillo a ese par de millones de euros que dejó que poco sirven para volver a gestionar Carboneras como toca.

Salvador necesita lecciones de trabajar en equipo y no en compartimentos estancos porque esa manera de gestionar no le lleva a ninguna parte. Nadie es imprescindible, pero todos son necesarios para seguir alineando intereses comunes para que Carboneras realice proyectos de envergadura ante la difícil coyuntura que tiene con Endesa, el desempleo...

Felipe al borde de la tarjeta roja: no se entera en qué país vivimos: La Carboneras de los campeones se le queda demasiado grande


Felipe se queda sin argumentos. A Felipe se le olvidó que él estuvo en el Ayuntamiento. Felipe creo que estuvo durmiendo mientras que el deporte carbonero empezó a dar sus primeros triunfos. Felipe pienso sinceramente que lo único que quiere es jugar fuera de juego. El deporte carbonero se ha convertido hoy en un ejemplo no sólo en Almería sino incluso fuera del territorio nacional. Muchos chicos/as entrenan a un nivel inimaginable hace 30 años. Y Felipe no tiene nada mejor que hacer que lanzar ciertas acusaciones sobre la actual forma de organizarse los clubes carboneros. Felipe no se entera de cómo pagaba la empresa que prestaba el servicio durante los años de GICAR-FELIPE en el poder. Felipe se cree que en Carboneras somos gente que no tenemos sentido común, y vierte una mentira tras otra, cayendo en el ridículo no sólo él sino que distorsiona a sus simpatizantes.

Los clubes carboneros gestionan ahora el deporte de la mano del Ayuntamiento, cosa que es perfectamente legal, salvo que Felipe no haya salido nunca más allá de Los Muertos y la Isla. En todos los municipios de España, se gestiona a través de clubes, donde cada deportista paga cantidades que se quedan muy lejos en comparación a nuestro pueblo. Tan sólo hay que hacer un par de llamadas y comparar. Pero a Felipe le sale más fácil hacer un post en un Facebook y acusar a todos los monitores que se dejan sus horas haciendo lo que más les apasiona de ilegales o incluso de okupas.
Felipe no se entera, pero lo peor es que está criticando lo más sagrado que hay en un pueblo como Carboneras que brilla por tener la tasa más alta de deportistas y medallas del campeonato del mundo. Es triste ser un ignorante que le encanta jugar en fuera de juego como ya hizo en las anteriores elecciones y su mandato, donde el único que cobraba jugosas facturas era el holding de la calle Sorbas. Felipe te equivocas de lleno. No dejes que tus simpatizantes hagan un ridículo espantoso.