viernes, 25 de septiembre de 2015

Adiós al poeta que amó a Carboneras: Descanse en paz Marín Marín García, una calidad humana fuera de lo común



Y nos dejó Marín Marín García. Una de nuestras lectoras nos lo ha recordado, ya que él era uno de los grandes amantes de Carboneras. Marín Marín García seguí a orgullo carbonero porque deseaba siempre los mejores proyectos de futuro para nuestro pueblo. Una gran persona, con una calidad humana fuera de lo común, una visión de la vida mágica y maravillosa, según las personas que le adoraban. Tuve la suerte de cruzar alguna palabra con este mago de la poesía a través de correos internos, pero siempre se recordará como un gran señor, un gran caballero.
De su biografía de este murciano, que escribió "Dulces reflejos de un pueblo" (a Carboneras, Almería), se distingue haber sido honrado de un título emérito por la Biblioteca Internacional de Francia en 1998. La Sociedad Internacional de Poetas de Estados Unidos le nombra poeta del año 2000, donde es denominado poeta emérito y miembro de honor de la Sociedad en 2000. Era miembro de la Asociación Mundial de Escritores de Castrocalbón (León) en 1997. Y queda incluido en el Diccionario Internacional de Biografías (Cambridge, 2000), en honor de una destacada contribución en el campo de la poesía.
"La Presidencia y la Junta Directiva de la Asociación Internacional de Escritores y Artistas (IWA) lo han seleccionado para ser miembro de esta asociación por sus destacados méritos literarios, intelectuales y artísticos, como también humanísticos".
Según una crítica literaria del profesor Miguel Galindo, Dulces reflejos de un pueblo es fundamental folclórico, en el sentido noble de cantar lo autóctono de un pueblo. Entendido así, tras la lectura del libro, obtenemos una descripción de las costumbres, festejos, festividades, iconos, mitos y símbolos de Carboneras. El poeta lo anuncia con claridad en el título: “reflejos”; la dulzura la pone Marín en su canto estimativo, positivo, optimista y, ciertamente, “dulce”.
El primer poema ya lo declara, “Felicidad”, y también en la sección final, dedicada a la escultura “El abrazo”, que preside la entrada a las edificaciones portuarias en el pueblo. Su homenaje es de índole sentimental, pero esforzadamente formal en cuanto indaga en formas clásicas como el soneto, la rima consonante, la prosa rítmica y, por otro lado, formas populares: romances, rimas asonantes, estribillos, sevillanas, fandangos. Sin saberlo Marín Marín coloniza Carboneras desde las raíces de la poesía andaluza, proyectando líricamente el andalucismo general con las costumbres carboneras. Así, sus poemas* al Camposanto, a la Isla de San Andrés, al faro de Mesa Roldán, a San Antonio, patrón de la localidad; desde el “viejo molino” a la “chimenea gigantesca” (de Endesa), que también preside una preciosa vista de entrada al pueblo. Pero también con profunda conciencia social canta al barrendero, al cabrero, al guitarrista, al pescador. Finalmente obtenemos un friso genealógico, “Los genes”, que radiografía y escanea (valga el neologismo técnico-médico) un pueblo reencontrado en su memoria y que emana perfumes dulces de amor.

Le dejamos con una de sus letras:
Y ya no me esperas,
y ya no me esperas,
mi amor, ya te fuiste
dejando tu huella,
que triste es mi pena.
Y en el corazón
espinas sangrientas
rompen el tiempo
del viejo reloj,
de la eterna ausencia.
Llegando la noche
camina el silencio,
de todo un pasado
de luchas y goce,
y tanto recuerdo.
Y a mí me consuela
llevar tu cariño,
de tanto que fuiste
junto a mi vera,
de amor infinito.

Los no adscritos: pereza, desgana, desidia o simplemente actitud torera, porque yo lo valgo




El GICAR gana un apellido. Ahora se les conoce como los No Adscritos. Los amigos del GICAR sufrieron de mucha pereza, desgana, gandulería, dejadez, apatía o simplemente no les dio la gana porque ellos son lo más, de realizar los trámites oportunos que todos los partidos políticos representan a sus ciudadanos en el ayuntamiento, a la hora de formar el nuevo equipo de Gobierno días antes de la investidura.

Una de las innumerables cuestiones que se suscitan en los Ayuntamientos es la problemática de los concejales no adscritos. En principio los no adscritos son concejales de la Corporación pero que por diversas razones dejan de integrarse en el grupo político municipal al que concurrieron en las elecciones y así se constituyeron en el plazo previsto ante el Ayuntamiento. Esas razones pueden ser voluntarias, como la renuncia o el abandono, o involuntarias, cuando son expulsados del grupo por innumerables causas entre las que destacan estar imputados o, en la mayoría de los casos, por sustentar mociones de censura en contra del propio grupo o por quebrantar el Pacto antitransfuguismo (cuando, por ejemplo, se apoya la candidatura de algún grupo antagónico)... Un nuevo capítulo del GICAR y sus concejales. 



Toma, tomate, tómalo: La empresa recaudatoria echa un buen turno en la marrajera, a costa de las espaldas de todos los carboneros


Creo que estoy sufriendo un ataque de confusión, aunque esta enfermedad tiene cura: el tiempo. Esta tarde hay pleno y quedará claro si por fin suben o no los impuestos. Aquí la prueba del algodón es fácil: el recibo y mi bolsillo.


Lo que está claro que la empresa recaudatoria, no lo olviden, hasta que “nos cobren” lo tienen externalizado, esto quiere decir, que les pagan a una empresa, y como no, de fuera de Carboneras, porque pasen los recibos a nuestras cuentas, van a hacer el agosto. Un buen “turno” ha echado este año esta empresa en la marrajera, como decía muy abuela, porque ni más ni menos que va a ver aumentado sus beneficios a costa de los carboneros en miles y miles de euros. La cantidad exacta se la contamos dentro de unos días, cuando hoy pase por el Pleno la autorización correspondiente, donde nuestros amigos del PP, que a flor de piel tienen Carboneras y la sangre de todos los carboneros, puedan decir basta a tanta suculencia. Esto en unas horas lo vamos a conocer. Mientras tanto, espero que impere el sentido común. Mientras toma, tomate, tómalo.