viernes, 17 de julio de 2015

Comer en casa y gestos más humanos: evitar hacer aguas



Idea para nuestros restauradores. Francia ha decidido introducir un sello para distinguir a los restaurantes que sirven alimentos elaborados en el propio local. Comer como en casa, fuera de casa. Es lo más. En muchos restaurantes de Carboneras, comer en ellos es un verdadero lujo. Podrían inventar un sello para impulsar su gastronomía y tapas. Francia ha dado un paso más allá y se ha convertido recientemente en uno de los primeros países del mundo en legislar lo que es y no es comida casera e introducirá paulatinamente un logo en las cartas de los restaurantes que permitirá no sólo promocionar lo que es casero, sino, y eso es todavía más importante, desenmascarar lo que no lo es porque carecerá del símbolo.

Una de las propuestas del fin de semana o para cuando queráis es contratar una excursión con una empresa GEOGATA, que está en facebook y tiene web www.geogata.com, tiene unos recorridos e itinerarios preciosos para enamorarse de nuestro entorno, uno de los mejores del mundo.

Y lo que me sigue sorprendiendo es el afán de nuestro alcalde de entregar camisetas a todos los grupos deportivos de nuestro pueblo, la verdad que es digno de admiración como de las pequeñas cosas construye un gran proyecto; aunque también echamos de menos otro tipo de gestos, humanos y de preocupación, de corazón y de construcción en positivo y mirada al futuro; porque hasta el pasado más presente hace aguas.

Ya es viernes. Un poco de música para entrar en frío, perdón, que ganicas de que llegue el invierno.






jueves, 16 de julio de 2015

Pataleta de Julio Iglesias, el urbanismo es el cáncer de la política municipal: la necesidad de un Carboneras emprende




Veo con cierto estupor un comentario en un post en la página de facebook del Ayuntamiento de Carboneras. Al community manager (en palabras castellanas y que entiende todo el mundo, el que gestiona las páginas webs en nuestro Consistorio) le interesa mucho dejar que se vea a Julio Iglesias diciendo Que más da, da igual, la información publicada por Actualidad Almanzora, “el señalado de ser testaferro de Fernández y sobornar a Gloria Ruiz compró la deuda de Cacoub y le quebró”, y cuando algún ciudadano se queja o muestra su desacuerdo lo borra. Esa es la neutralidad y la imparcialidad que les encanta abanderar a nuestros gobernantes, pues tendrían que copiar el modelo de web de Manuela Carmena para desmentir a la prensa y a los rumores.

Con estas temperaturas he tenido la calma de perderme entre las decenas de números, solares, arreglos, quiebras, bancos, prevaricaciones, cohechos, tráfico de influencias… Y saben después de leerlo, me he tomado una horchata, para que me subiera un poco el azúcar al cerebro porque es impermisible que de pocos miles de euros, se embolsen millones y millones a costa de los carboneros. Si, porque no estoy a favor de ni uno ni de otros, porque es la Administración local, la más cercana, la que tendría que reaccionar con toda energía frente a quienes intentan –y consiguen con demasiada frecuencia- obtener un lucro infustificado a través de práctica a veces que rayan comportamientos mafiosos. Sólo la reacción contundente de las instituciones del Estado puede devolver a la sociedad esa confianza perdida, y sólo aquí los tribunales darán o quitarán la razón a quien la tiene. Ellos mismos.

La ciudadanía no entiende de Planes Generales, entienden de servicios, de infraestructuras, de empleo, de cultura; y se preocupa por sacar adelante a su familia de la mejor manera posible. Lo que está claro que el urbanismo se ha convertido en un cáncer en toda España para la política municipal, y un Plan General de Urbanismo tiene que satisfacer a todos los vecinos y no sólo a los que merodean por los lindes del poder. Un Ayuntamiento tendría que buscar la mejor fórmula para determinados terrenos, promocionarlos y cederlos a desarrolladores profesionales para fomentar la cultura y la actitud emprendedora y favorecer el nacimiento y la consolidación de nuevas empresas. La generación mejor formada de Carboneras y un pueblo con una tasa de desempleo muy preocupante tiene que tener el apoyo local para favorecer la creación de puestos de trabajo y la proyección futura sobre el tejido socioeconómico. Ya sean maestros, fontaneros, informáticos, o pescadores. Los Viveros de Empresas dotan de un entorno de estabilidad y especial protección que permite a las empresas recién creadas alcanzar una situación que posibilite su posterior desarrollo independiente, con talleres de asesoramiento, formación, servicios auxiliares… un Carboneras emprende.

Quizás a éstos que tanto les gusta las plusvalías de los terrenos y las indemnizaciones millonarias podrían revertir sus beneficios en la sociedad de Carboneras. O crear un departamento de innovación urbana, integrada por arquitectos, aparejadores, medioambientalistas… para impulsar las cuestiones relacionadas con el urbanismo, el paisaje y la ordenación del territorio, o la participación ciudadana y la aplicación de las nuevas tecnologías; o impulsar infraestructuras que nos beneficimos todos como acabar la piscina, o crear nuevos parques...

No queda otra, o los jóvenes cogen al toro por los cuernos o Carboneras se quedará atrás.
Mientras me quedo con el poquito a poco, aunque quizás ya es hora de meter una nueva marcha y darle velocidad a la máquina.

miércoles, 15 de julio de 2015

Poquito a poco, la canción del verano Carboneras: Lo dejaron a la buena de Dios y ahora a correr. Pulsen luz verde a un plan de limpieza












Me estoy tomando ya una coca-cola, eso sí cero, de buena mañana, la tensión con tanto calor la tengo por los sueños y me he puesto a tope la música de uno de mis grupos favoritos, Chambao. Y suena, Pokito a poko, la canción del verano de nuestro pueblo. Mejor el slogan del PP Carboneras, Poquito a poco. La verdad que es de agradecer y mucho que nuestro Pascual, con más corazón y ganas, que competencias y ayuda de sus socios de Gobierno, empuje para mejorar algunas de las calamidades que no se pueden permitir nuestras playas. Dice mi abuela que parece un “bancal de patatas”, lástima, pero no seré yo quien desanime a que no se hagan las cosas y bien para volver como dice la canción de Chambao a volver a sonrerir en la mañana y mirar al cielo y dar las gracias.

Más vale hacer las cosas pokito a poko, que cruzarse de brazos, pero saben lo más triste es que creo que pensaban que no iban a ganar las elecciones y el equipo de la mano de su corazón Carboneras, el clan del Ariel; dejó todo abandonado, a la buena de Dios, porque a estas alturas, a 15 de julio, en plena temporada turística que tengan que estar arreglando los lugares singulares y enclaves turísticos de nuestra Carboneras.

Es de vergüenza, pero, hay que respetar el imperativo legal. Dejar a la buena de Dios es una expresión que significa descuidar por completo y dejar a la deriva como un barco sin timón ni capitán en el mar al buque que da de comer a muchas familias de Carboneras.

A Pascual Díaz Hernández le vendieron la concejalía de Turismo (bueno del resto ni hablo porque están vacías de contenidos), de la que quiere hacer un buen ejemplo y ejercicio de dejarse la piel como él se harta de decir a toda la ciudadanía, pero le dejaron un bancal que no tiene ni para sembrar su buena voluntad, porque sin presupuesto a veces es difícil conseguir lo que de verdad se quiere. Este año, al paso que llevan, perdemos todas las banderas blancas y azules, porque no pasan ni los exámenes preliminares (aquí les dejo algunas de las características y requisitos que tienen que cumplir: servicios higiénicos limpios y adaptados para personas con minusvalías, papeleras, limpieza regular de la arena, vigilancia, transportes públicos, cumplimiento de la normativa de protección del litoral, ausencia de vertidos al mar en la zona de la playa, cumplimiento en el municipio de la Directiva Comunitaria de Aguas Residuales, ...etc. o educación e información ambiental, Información sobre la calidad de las aguas durante la temporada de baño, normas de comportamiento en el entorno litoral, conciencia ambiental y participación en actividades sobre medio ambiente litoral, programas de educación ambiental en las escuelas locales y con los operadores turísticos, Aulas de Naturaleza, etc).

Pero turismo no son sólo accesos a playas, vigilantes de la playa, banderas, pasarelas, gimnasia en la playa...; también es mantenimiento y limpieza del pueblo. Mientras que los de Ecovidreo, colocan unos contenedores nuevos hasta divertidos (no el Ayuntamiento si no una asociación sin ánimo de lucro que se financia a través de dos vías: las aportaciones de las empresas envasadoras y la venta del residuo de vidreo), los dispensadores de la basura rebosan olor por doquier. Lástima, que no activen y pongan en marcha un verdadero plan de limpieza y una campaña de educación ambiental para concienciar que las basuras es labor de todos, y no se pueden dejar a cualquier hora ni en cualquier sitio.

Y aquí sigo mientras escuchando música, ahora me pongo el Arrebato, que también canta un Poquito a poco: poquito a poco, la voy camelando / poquito a poco, le voy demostrando mi amor / ella que sabe que vive en mis sueños, cuando me ve zarandea su cuerpo. Confío que en los ojos de los gobernantes de Carboneras se enciendan mil estrellas y su corazón acompañe buenas acciones para nuestro pueblo.




martes, 14 de julio de 2015

Greenpace se pasa tres leguas con su mala prensa contra la playa del Algarrobico, tendrían que recibir el premio limón




Todos tenemos buenas y sanas razones para gritar contra la amenaza que para el futuro de todos supone el cambio climático, la urbanización masiva, proteger la biodiversidad en todas sus formas, prevenir el abuso de los océanos, las tierras, el aire y el agua, terminar con todas las amenazas nucleares o promover la paz, el desarme mundial y la no violencia. Él o la que no piense así que levante la mano. Creo que nadie puede tener un mensaje contrario, pero en lo que no estoy nada de acuerdo es en la continua pésima imagen y mala prensa que está dejando como herencia Greenpeace a nuestro pueblo. Ayer la noticia es que El Algarrobico abre la lista de las peores playas, pues no señores, porque allí, dónse se ha construido un hotel abanderado como la aberración de la destrucción de la costa y el urbanismo insostenible, existe una de las mejores playas del Levante español. La playa, el marco incomparable de la Áqaba legendaria, sigue intacta, persiste, o os la recomiendo, porque tiene algo de magia.

Efectivamente, la organización ha vuelto a llamar la atención sobre una lista de playas poco recomendables por ser ejemplo de despilfarro, contaminación o urbanización descontrolado. Sinceramente, creo que están ciegos y juegan con los intereses turísticos de Carboneras. Un mensaje erróneo que destruye las perspectivas económicas y turísticas de nuestro pueblo. ¿Quién diría, parece que aquí, en Carboneras las casas invaden el mar? Sólo tienen un nombre hipócritas y cínicos. Que el hotel se pudo hacer de otra manera, de acuerdo; que podría causar menos impacto, también; que este modelo turístico es obsoleto, también; que no hay que destruir las lomas con tanto ladrillo y no cometer "atentados urbanísticos", correcto; pero también ha llegado la hora de que Greenpeace haga autocrítica y reconozca que se está pasando tres leguas. Creo que podrían darle el premio limón, por sus agrias campañas en contra de un pueblo, que para mi es el mejor del mundo; y se si se trazará un buen plan estratégico local de turismo, donde todos remasen en una única dirección podría convertirse en uno de los rincones más privilegiados de España.


Carboneras debe pensar desde hoy mismo en las nuevas claves competitivas en función de las exigencias de los nuevos turistas del siglo XXI. Del atractivo de unos espacios turísticos revalorizados y más sostenibles junto a su capacidad de integrar experiencias singulares y novedosas como ofrece nuestro pueblo depende que seamos más competitivos, con una oferta más diversificada y diferenciada, que a su vez permita superar los retos de la estacionalidad. Ello sólo se podrá lograr conciliando al máximo los esfuerzos públicos y privados. Ser mejores ya no radica en engrosar el número de turistas per se, sino en procurar una mayor rentabilidad y derrama socioeconómica. Ay que romperse la cabeza, pero Carboneras es única.

Me quedo con “El cuento de la vida” de Carmen Panadero, una historia común de pequeños detalles pero de un gran significado humano y emocional, en la que se puede sentir identificada cualquier persona. Un homenaje a las mujeres valientes que han sido capaces de reaccionar en un momento de su vida para que ésta no sea perdida. Una pequeña joya como El Ascensor de la compañía de La Milana Teatro, que mañana no me pierdo en la Casa de la Música, una comedia musical que me permitirá echarme unas risas y me enseñará que en el amor todo es posbile… cuando menos te lo esperas. Y el jueves, flamenquito del bueno; el sábado a nadar... Quien no quiere ser feliz es porque no quiere.

lunes, 13 de julio de 2015

Bochornos en el Ayuntamiento, diferentes facebook, juntos pero no revueltos, y Vazquez King anda enfadado



Con este calor de 40 gradazos, que tiene hasta las ventanas del Ayuntamiento abiertas de par en par, no tienen que andar muy finos los aires acondicionados, ahora ya caigo en las malas caras que tienen; o quizás sea porque han desestimado el recurso del alcalde contra la denuncia presentada por el PSOE por no facilitarles información, (ay madre este hombre por no dar datos se va a ver en el banquillo); bueno de una forma u otra, veo con cierta indignación la foto que les voy a poner y que circula por la red. No no es una papelera de los más moderno e innovador del mercado, es el surtidor de agua de la glorieta. Esto sólo tiene dos nombres: o dejadez, porque no limpian; o comportamientos incívicos de algunos transeúntes, pero… claro, si ven allí un hueco, depositan sus papeles y envases… y se van tan tranquilos, por lo menos no los tiran al suelo. Quizás tengan que advertir con un cartel que no es una papelera; o poner más.

Y mientras, desde la página del PP carbonero se han unido al método de marketing de GICAR de anunciar a través de sus páginas sus logros, eso de arreglar una ducha, o poner una bandera, o la limpieza de la entrada a la Playa de El Corral. Y claro me pregunto, ¿esto no es Ayuntamiento?



Tantas páginas de facebook abiertas que si la del Ayuntamiento, especialidad en conciertos, deportes y tradiciones; la del GICAR proyectos y obras; la del PP, mejoras de playas; en el corazón Carboneras, fotos idílicas de nuestro pueblo; Oficina de Turismo de Carboneras, venta de reclamos publicitarios y más estampas idílicas… al final tanta marca para cargarse la verdadera, la auténtica, la Mar Divina que ya conocía todo el mundo; y encima dar una sensación de división, de trabajar por separado, de no entendimiento, de no equipo…

Los elementos visibles de la marca (como su logo, el nombre, la identidad visual, etc.) representan la punta del iceberg. Por debajo de la línea de flotación, invisible a nuestros ojos, permanecen los elementos más importantes: la asociación entre la marca y ciertos sentimientos/ideas personales que resultan de las miles y miles de evaluaciones subjetivas realizadas por cada consumidor. Así que tengan cuidado por favor.


Ah, y no sé que le pasa al pintor Vázquez King pero le han denegado una exposición que tenía programada para el Museo del Molino,  según una nota que él ha remitido a través de un correo y asegura que no le dejan porque le han dicho que este espacio nunca fue escenario para pinturas.


Palmas por la peña flamenca El Salvador "El Pascua" y nuestros jóvenes músicos: conciertos en formato reclamo turístico




Me encanta la peña flamenca de El Salvador, el Pascua. Cuando escucho a Mariana me emociono. Y pienso que orgulloso tiene que estar su padre allá donde se encuentre, que seguro que le toca las palmas, cuando su voz se quiebra; ese lamento, llanto, y desgarro que cruje de su garganta y que nace de aquel padre que la hizo y que la vio nacer. Yo era un niño cuando en la calle Sorbas salía corriendo a escuchar al tío Salvador. En cualquier bar, en cualquier rincón su voz se transformaba en bulerías, fandangos… y lo que le saliera. Era todo un honor, un homenaje, un canto a la vida y a la humildad.

Era un maestro de la emoción, similar a los ojos vidriosos y pelos de punta que se me pusieron al escuchar el sábado a la peña. Noches como éstas y como muchas de las que hemos vivido en el Castillo merecen la pena degustar, saborear, paladear. La música está hecha de vida. Y el flamenco te pega un pellizco amargo en el corazón.

Peñas como éstas, o la Banda de Música, o las bandas de rock de jóvenes carboneros como el de José Venzal, Trip Stone, Capitan Canvion, forman parte de la identidad de un pueblo. La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión.

Cada uno en su estilo, es importante seguir fomentado la música y los conciertos en el pueblo, también se convierten en un excelente complemento para nuestros visitantes, pensar en grande como un gran evento musical no estaría nada mal, yo en una ocasión pensé en la Playa de los Muertos o en Las Marinicas, no es nada loco, puede ser un buen bombazo.







En su corazón siempre guardó Carboneras, el cine como reclamo turístico



El hombre que surgía de la inmesidad del desierto de Lawrence de Arabia y la mirada del eterno dandy, doctor Zhivago, al que amó Hollywood nos dijo adiós para siempre hace unos días. Que acierto tuvo el Ayuntamiento cuando en 2012 invitó a Omar Sharif, con motivo del 50 aniversario del rodaje en sus playas de la mítica y laureada Lawrence de Arabia, para que los carboneros rindieran un pequeño homenaje a este hombre que guardaba, sin duda alguna en su corazón, el nombre de Carboneras como su mejor sueño en Aqaba. Y es que nuestro paraíso alumbró el nacimiento de uno de los mejores actores de todos los tiempos. En el hotel El Dorado está la muestra. En la retina de hombres y mujeres de Carboneras que tuvieron la oportunidad de hacer de extras en las películas está la mejor cinta en blanco y negro.

Había tres leyendas que rodeaban al actor egipcio Omar Sharif: su buena mano con las mujeres, sus cabreos enloquecidos y que sus días empezaban al mediodía. Todas eran ciertos, y todas bien visibles. También sus gustos refinados, su apostura y su pasión por el bridge (llegó a perder hasta en una noche un millón de dólares).

En Carboneras, se le veía ya cansado, quizás triste, ya preso de los primeros tiros del alzeimer a su memoria de un galán que siempre fue extrovertido y alegre, aunque también díscolo y combativo.

Se emocionó en ocasiones al ver las fotos del recuerdo. Y así lo dejó dicho: Sin Almería no existiría Omar Sharif, aquí he nacido para el cine porque aquí rodé mi primera gran película, Lawrence de Arabia, y guardo todo el amor de este sitio. Después, todo fue mejor y ahora estoy feliz, pero viejo. Es el pueblo que me vio nacer como actor porque aquí fue donde realmente me hice famoso. Sin la oportunidad de David Lean y sin el enclave único que es Carboneras, yo no sería hoy quien soy.

Cuando el actor hizo amago de salir del coche oficial, los carboneros empezamos a aplaudir. Parecía el viejo cine. Parecía que el reloj se detuvo allí, y él, con ese pelo plateado y mirada penetrante, levantó sus brazos y saludó como un auténtico galán. Quizás su memoria se perdió, pero su corazón volvió a Aqaba y en Carboneras se quedó para siempre.

Y así tendrían que pensar en hacer en nuestro pueblo, un museo del cine, con la proyección de imágenes y recolección de anécdotas antes que la memoria se apague para siempre de los que llegaron a vivir experiencias como Los tres mosqueteros, Nicolás y Alexandra, Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago...