sábado, 13 de junio de 2015
Tiempos de tormenta, vean el vídeo y rían. En tres horas, la reconquista
viernes, 12 de junio de 2015
¿Urna o a la voz cantante mañana en el Pleno de investidura? Esto tiene su miga. VIVA SAN ANTONIO DE PADUA
Y hoy es el día grande de todos los carboneros. Esta tarde es una de las más sentidas y queridas por todos los carboneros. VIVA SAN ANTONIO DE PADUA, VIVA EL PATRÓN DE CARBONERAS.
Y mañana, mis queridos moros y cristianos. Y encima, investidura del alcalde. Menudo día 13 de junio. Nosotros ya nos retratamos en las urnas, ahora les toca retratarse a ellos con los pactos. Les toca volver a actuar. A jugar¡¡¡
Pero, ¿cómo se realizará la elección de alcalde mañana? En Madrid, leía en El Mundo, el PSOE y Ahora Madrid no están de acuerdo con que la votación a alcalde tenga que ser secreta. Se puede hacer de dos maneras, como se venía haciendo en Madrid, con una papeleta y en secretio en las urnas; o a viva voz, hacer público el sentido de su voto en el momento de depositar la papeleta en la caja de cristal. En Madrid, están nerviosos, porque la investidura de Manuela Carmena podría empañarse con un segundo tamayazo que diese la alcaldía en el último segundo, y por penalti, a nuestra Espe de "España".
Cuando leí esto, me asaltó la gran duda. ¿Cómo lo decidirán mañana mis amigos, del PP, GICAR, PSOE y el secretario del Ayuntamiento? Urna o a la voz cantante. Esto tiene su miga.
A mi lo que mañana me va a entusiasmar es su lenguaje no verbal. Si ese sudor, el movimiento de manos, las miradas, los gestos, la ropa, las camisas, los zapatos, los silencios, los gritos, los tonos de voz, los acompañantes, los padrinos, los que llevan las arras, las pamelas o si algún va aún disfrazado de moro o cristiano... eso es lo que más me gusta, lo siento. Y quizás pase como en alguna Champions League, que se gana de penalti, en el último suspiro del partido. Os imagináis varias manos levantadas en contra del pacto, ya anunciado. Todo puede ser. Me muero de ataque de nervios. O un apoyo unánime en bloque del PSOE para que gobiernen con auténtica mayoría y respaldo mis amigos del PP-GICAR.
En política hay que saber decir, pero también hay que saber escuchar. Cuando un clamor atruena, ay de aquellos que le hacen oídos sordos y que siguen a lo suyo. Si yo no tengo nada contra ellos, dios me libre. Son ellos los que lo tienen todo contra nosotros. Como les dijo en una ocasión Pedro Zerolo: “En mi modelo de sociedad ustedes tienen sitio, pero yo no lo tengo en el suyo”.
VIVA SAN ANTONIO DE PADUA, VIVA EL PATRÓN DE CARBONERAS. A disfrutar de las fiestas, anoche ya cayó mi primeros churricos con chocolate, y hoy toca pollo asado con patatas fritas.
miércoles, 10 de junio de 2015
Llueve y el terremoto del pacto. Con la mano levantá del arquitecto francés
Llueve. San Antonio es un crack, hasta se ha puesto triste por ver como un francés, arquitecto, que si la memoria de mi abuela no le falla, me dice que nunca regaló nada al pueblo, nos traiga ahora el turrón. Se ha convertido en el terremoto de las reuniones de PP-GICAR en el hotel de la calle Sorbas y nos deja de nuevo el pacto de la vergüenza, del orgasmo antisocialista, del bolsillo y la caja fuerte, y las 300.000 razones de no querer a Carboneras. El sábado aún alguién puede levantar la mano de la decencia, la transparencia, la integridad, la moralidad... Pondremos atención a sus caras. Si pondremos la atención. Mucha atención porque es el espejo del alma.
Siendo generosos, estamos ante la política de la vieja escuela, la del interés. Siendo realistas, es simplemente un cheque en blanco y sálvese quien pueda, que me quiero jubilar. Tengo confianza en las generaciones nuevas que entran por primera vez al Ayuntamiento, a ver si son capaces de decir basta ya. El camino nos lo dirá.
Viva San Antonio de Padua, Viva el Patrón de Carboneras
Padre, he pecado de ingenuo: al final me gobierna una empresa
Si confieso que era un ingenuo, hasta soñador. Me creí que nuevos tiempos de política tocaban a la puerta. La aparición de Podemos, Ciudadanos, Somos, Manuelas Carmenas, Adas Colaus… hartos de la política por mendicidad, corrupción, y aprovechamientos con guante blanco podrían también surtir efecto en Carboneras. Apoyos puntuales de PP-PSOE, era algo histórico, inaudito, y por fin hubiera puesto coto a la política de la amenaza, el insulto del que tanto estamos acostumbrados en nuestro pueblo. Era el gesto de por fin se acabaron las guerras intestinales y todos con el pueblo, esa mujer que merece el respeto y el cariño de todo el mundo. En Alemania, ya se dieron cinscunstancias para que dos grandes partidos se pusieran de acuerdo para sacar al país adelante.
Era mucho pedir en Carboneras, porque allí somos diferentes, porque somos genuinos y estamos esclavos de los deseos de sótano de unos pocos, AC, AC, SA, JMF, PJ…(Salgan a la calle Sorbas y empiecen a descifrar este crucigrama, es fácil) Si en la vida, las tonterías se pagan, en política más.
Me limito a ser alguien coherente conmigo mismo, y responsable con mi tiempo y la gente a la que quiero. Era pedir demasiado. Al final el PP de Salvador Alarcón y Pascual Díaz serán la "comparsa del Ariel" de la que ellos renegaban, les tocará teatralizar y lavar camisas para que den buena imagen de un pacto inmaculado (que ya nace con muchas taras y asuntos pendientes, aunque con algo en común, a los socialistas ni agua, que suden la camiseta en el banquillo) y pobre de expectativas (sin hacienda y sin personal) hasta para los propios de su partido.
Y lamento una Carboneras sin perspectiva, que confunde la actitud crítica con la desafección (falta de afecto y mala voluntad), que se refugia en la inmediatez para menospreciar conductas y actuaciones que difícilmente podrían estrechar con el ancho de su abrazo.
Ahora llegan tiempos de grabadoras. De cámaras. De wastsapp. De facebook. Olvidándose lo que verdaderamente importa, Carboneras.
Voy a poner el cronómetro en marcha. Pido sólo un favor, que seamos capaces de valorar con especial respeto para los que se parten la cara por luchar contra la intransigencia y la oscuridad, cuando la visibilidad se paga con la exclusión.
Concluyo: el pacto es una empresa. Confío en que patrocinen algunas obras de las tan necesitadas en Carboneras y creen puestos de trabajo y un pueblo próspero, que es también parte de la responsabilidad social que tiene el empresario cara a la sociedad.
No voy a votar cada cuatro años para que me gobierne una empresa y sus consejeros. No quiero que el alcalde de mi pueblo me amenace con enviarme al paro si no acepto sus condiciones. No me gusta que un concejal legisle que hay que pagarme tanto euros por guardar votos de castidad. No quiero que los beneficios de mi empresa solo se repartan entre los consejeros y no entre todos los ciudadanos. No me interesa que el Ayuntamiento de mi pueblo solo actúe por principios de rentabilidad para los suyos. Creo que puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que no quiero que me gobierne una empresa. Quizás me pasé de ingenuo. Pensaba que podría ser. Porque en mi casa siempre me dicen que de bien nacido es ser agradecido. Pero no. También se pasaron de ingenuos los que han colocado la foto del alcalde, de nada más y menos que un prologo del libro de la fiesta, bebiéndose una Coca Cola, creo que hasta cero, ¿a quién va a engañar?. Pero soy muy mal pensado. Viva San Antonio de Padua, y disfruten de las fiestas, que la verdadera empieza a partir del día 13 en Los Barquicos.
martes, 9 de junio de 2015
El pacto de la sinrazón y la incoherencia: Te quiero Carboneras, siempre el orgullo carbonero estará aquí
Estoy triste, mañana lo contaremos. Se me han saltado dos lagrimones. Gordos y solitarios. Lo que esta mañana parecía un sueño, en estos momentos parece una realidad, pero por favor, no tiren cohetes que parten el corazón de más de 2.000 personas que quieren a Carboneras. Es el símbolo del odio y la venganza. Habrá pacto PP y GICAR. Pero háganlo en silencio, porque es el pacto de la vergüenza y de la venganza.
El sentido común no existe, la coherencia en política tampoco, la línea roja de la honradez e ir con la cabeza bien alta defendiendo a Carboneras, lo que más quiero en el mundo, tampoco.
Te pido perdón Carboneras.
Y esta canción va por ti, y por toda la gente que con orgullo pasean tu nombre sin ningún interés económico, sin interés por un puesto de trabajo en el ayuntamiento, sin ningún secreto debajo de montones de papeles que quizás queden triturados, sin ningún interés en terrenos, sin ninguna caja de bombones y sobres en blanco, sin.. sin...
Es la hora de abrir la jaula y hacer el mejor castillo de arena: Yo luego no quiero regomellos que San Antonio nos espera
Dame veneno que quiero morir, dame veneno. Me niego a pensar que es verdad lo que dicen algunos agoreros y corre-ve-y diles, que el PP se va a fusionar con GICAR y que van a pactar. Me lo temía que el desembarco de moros y cristianos sea en el Ayuntamiento el día 13 en vez de en la Playa de Los Barquicos.
Y, ¿por qué? Porque no vale todo. No todo vale. Y yo tengo la confianza puesta en un hombre al que he visto crecer y he visto levantarse todos los días con ganas e ilusión para trabajar con honradez, con ilusión y con una gran participación en su pueblo. Siempre ganaba en los concursos de castillos de arena, pocos, por no decir ninguno, le arrebata el primer puesto, porque mira que le ponía imaginación y ganas el niño, hasta le ponía sus lijos, chinorricos y palmerillas. El no le teme a coger la brocha y ponerse a pintar el hotel para decir si a la legalización, o proponer ideas para el turismo carbonero, sobre todo, en el buceo, otra de sus grandes pasiones.
Pero sin duda alguna, el gran amor de su vida, además de su familia, es Carboneras, y creo, y espero no equivocarme, los hijos de Carboneras, para que nunca se marchen de su pueblo por falta de iniciativa privada ni pública para impulsar puestos de trabajo, y que las empresas de Carboneras sean los grandes motores de la economía local.
El quiere sentirse orgulloso de Carboneras, y creo que coincido con él en muchos de sus planteamientos por no decir en todos, porque el quiere que Carboneras brille como una auténtica tacita, menos si se le pasa por la cabeza de que no dejen gobernar a los que han decidido las urnas, y eso discrepo.
Eso si que realmente me intranquiliza no porque no me gusten esos señores de ese partido que se parece cada día más al del tío Gil en paz descanse, sino porque el futuro puede que no sea fácil, pero sin duda no incluye seguir como estamos o peor, con las mismas recetas, con los mismos en similares puestos, y con las mismas luchas intestinales.
Hoy me caen 100 correos anónimos, pero lo quiero dejar claro, yo las cosas buenas las aprecio, y no nos engañemos, la única regeneración posible para el PP, y lo digo de corazón, donde tengo muy buenos amigos, es regenarse, construir en positivo, aportando ideas, vendiendo proyectos, y dejar que las vísceras se pudran solas; pero no seguir de "comparsa" de los que le han quitado la cartera de los votos.
Yo luego no quiero tener ningún regomello que no lo dije.
A los del GICAR, donde tengo también excelentes amigos, sólo les deseo buenos alimentos y que por favor, si hacen las cosas, que las hagan bien sin revanchismos ni venganzas ni odios, sin maldad, y que de verdad enamoren.
Presiones tendrán que aguantar todas hasta si me apuran actitudes que un ser humano nunca tiene que padecer. Hasta cohetes.
Vivimos como el oso en la jaula de un zoo de medio pelo, topando eternamente con los mismos atropellos y recetas: idénticos miedos, fantasmas y excusas. Es hora de abrir la puerta e hinchar los pulmones y rebosarlos de aire nuevo y fresco. La juventud quiere otra cosa y yo también.
Y para mis otros amigos, los socialistas, pues ánimo y mucha fuerza, porque hay un clamor latente, pero si al final decide la democracia que se queden en la oposición, pues que quieran a Carboneras como lo estaban haciendo con educación, formas y queriendo que las empresas de Carboneras vuelvan a quedarse en su pueblo, apuesten por impulsar proyectos de creación de empleo y un largo etcétera para que volvamos a estar donde nadie nos tuvo que bajar.
Lo bueno de ser carbonero es que nos conocemos todos y sabemos hasta los trapos ratos, viejos y quizás sucios que cada uno tiene en su cajón del mueble-bar. Nadie está contento, y San Antonio nos está esperando. Viva el Patrón de Carboneras. Creo que es el que quiero para alcalde porque suscita todas las pasiones de todos, sin excepción, los carboneros y carboneras.
lunes, 8 de junio de 2015
Yo tengo un sueño: Se lo podré contar a mi hijo con la cabeza bien alta
Son muy pocos los hombres llamados a marcar una época, a dejar una
huella impecable y son menos aún los que han logrado dejar un legado tan vivo
en nuestro pueblo o en nuestro país. Carboneras necesita en estos momentos un “Adolfo
Suárez”, un hombre capaz de restaurar la ética en la política y hacer
realidad una idea de Carboneras basada en la concordia y el progreso.
La vida siempre te da dos opciones: la cómoda y
la difícil. Cuando dudes elige siempre la difícil, porque así siempre estarás
seguro de que no ha sido la comodidad la que ha elegido por ti.
Así pensaba él y así como presidente del Gobierno antepuso los
intereses generales de un país a los suyos propios y logró ser un verdadero
gobernante para todos los españoles. Su influencia determinante en la Transición
y en la Constitución de 1978, así como su firmeza inquebrantable frente a los
enemigos de la libertad sirvió para asentar con solidez las bases de la época
de mayor progreso que nunca ha conocido nuestro país.
Y así es. Carboneras atraviesa una coyuntura política cargada de
incertidumbre, y una situación económica preocupante, con tasas de paro muy
altas y con una incidencia muy fuerte en la población juvenil. Yo no lo digo,
lo dejo claro el 24-M y la realidad.
Sin embargo, el sentido común y la coherencia deberían ser unos
protagonistas para encontrar salidas ante lo que tantos ven como un negro
callejón. Gobernar no es sinónimo de que me das y que te doy. No es ser comparsa de nadie. No es un
intercambio de cromos ni de sillones ni tan siquiera de cheques en blanco tan
hartos que está la sociedad española. Se podrían poner decenas de ejemplos de corrupción
y de todos los colores políticos. No es una caza de brujas. No es clientelismo
político. No es ser el rodillo o la muletilla de unos pocos y la negación de
los que no son míos. No son odios ni venganzas.
Faltan pocos días para que Carboneras tenga el mismo alcalde o uno
nuevo. Y la llave de la ilusión de una nueva regeneración de nuestro pueblo la
pueden tener varias personas, de uno o varios partidos, sírvanse ustedes mismos,
que tendrán que decidir qué es lo que quieren hacer, y si repetir algún error
que su partido ya cometió en los últimos años y le llevó a una situación de dificultad
el 24-M y acabar haciendo de sus siglas un partido sin capacidad de alternativa
de gobierno y en vías de desaparición tras un nuevo traspiés y tropezón.
O si lo que quieren o lo que deben hacer es pensar esto muy bien, evaluar la situación,
respetar la voz de los ciudadanos porque siempre le podrán decir a sus hijos y
nietos, yo conseguí cerrar heridas, borrar cicatrices, restaurar nuevos valores
y devolver a Carboneras al curso de su historia abriéndole las puertas de
nuevos y grandes proyectos. Y voy a ir con la cabeza bien alta, con honradez y humildad.
Un político no puede ser un hombre frío. Su
primera obligación es no convertirse en un autómata. Tiene que recordar que
cada una de sus decisiones afecta a seres humanos. A unos beneficia y a otros
perjudica. Y debe recordar siempre a los perjudicados.
El presidente Suárez nos enseñó a todos que, incluso en los momentos
más difíciles, no hay aspiración que no esté al alcance de nuestro esfuerzo
solidario. Nada de ello hubiera sido posible sin las herramientas de la gran
política: su espíritu de consenso y de diálogo, su capacidad para el pacto.
Es urgente forjar una Carboneras donde las diferencias, lejos de causar
incompatibilidades, puedan unirse para fortalecer el pueblo que todos queremos.
Nuestros hijos tienen que crecer en un nuevo escenario, de positivismo, de apertura
y de oportunidades de futuro.
Navegar sin naufragar por el mundo requiere una brújula. Porque no
basta con querer: hay que implicarse y mojarse; no basta con oír: hay que
escuchar atentamente; no basta con llorar: hay que aprender a superar el dolor.
No basta con intentar resolver los problemas: hay que cooperar y buscar puntos
de unión. Y sobre todo, dar utilidad a la política, como un deber de todos.
Hay una gran cantera capaz de hacer las cosas de otra manera, al servicio de los demás, no como negocio privado. Son nuevos tiempos de política, de cambio, pero quizás algunos no lo sepan ver o no quieran aceptarlo por miedo o por presión o porque no le da la gana, simplemente. Luego será tarde. El tiempo es ahora. Tienen la oportunidad de demostrar que otra forma es posible, dando un paso atrás e imponiendo la seridad, el programa, la transparencia, las ganas, la cordura... algo de lo que tan escaso está la política.
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